Este servicio consiste en realizar diagnósticos, ajustes y reparaciones completas en vehículos para garantizar su correcto funcionamiento, seguridad y rendimiento. Incluye la reparación mecánica, encargada del motor, transmisión, frenos, suspensión y demás componentes físicos del vehículo. También abarca la reparación eléctrica, que se ocupa del sistema de arranque, carga, cableado, luces, sensores y módulos electrónicos. Finalmente, integra el mantenimiento y calibración de los sistemas de inyección eléctrica, esenciales para regular el consumo de combustible, la potencia y la eficiencia del motor. En conjunto, estos trabajos aseguran que el vehículo opere de manera óptima y confiable.